Cuando una empresa  deudora se declara en concurso de acreedores existe el riesgo de que no puedas  cobrar sus créditos, además, de los que has pagado el correspondiente IVA y a veces incluso impuesto de sociedades IRPF si eres autónomo,  por lo que no solo no   cobras su deuda sino además, perder el dinero correspondiente al pago de dicho impuesto.